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Directora y guinista: Sofia Coppola
Música: Air
Duración: 96 minutos.
Género: Drama.
Es posible que ocurra un suicidio en una familia “perfecta”. Al parecer así era la vida de la familia Lisbon, cinco bellas hermanas cuyas edad fluctúan entre los 13 y 17 años, en plenitud de la inocencia, creciendo en algún suburbio de los Estados Unidos, donde todo parecía ser normal, sin embargo la religiosidad de la madre y la personalidad estricta del padre, le será por demás difícil enfrentar esta difícil etapa para sobrellevar la relación hijos-padres. La trama da inicio con el suicidio de la más pequeña, cuando los demás disfrutaban de su propia fiesta. El resto de la película devela las situaciones a las que las niñas son sometidas, “por el bien de ellas” podría decir su madre.
Pero ¿no es precisamente en esta etapa cuando los adolescentes van creando sus propias personalidades, van descubriendo el mundo por ellos mismos? Esto no lo entendieron los papás y les van cortando las alas, cosa que las hace sufrir a las cuatro hermanas, sin embargo no existe enfrentamiento directo entre las generaciones.
El ambiente setentero es idóneo para crear una atmósfera digna de voltear hacia atrás, y en esa retrospectiva escuchar las reflexiones de Trip Fontaine (Josh Hartnett) acerca de lo que fue su relación con Lux (Kristen Dunst), describiendo al detalle sus recuerdos con la más atrevida de la familia Lisbon. Por nuestra parte nos resta ver aquellas jóvenes cuyo futuro se frustró y pensar si pu
dieron tener una alternativa. Nostalgia de lo que pudo ser.Hija del afamado director Francis Ford Coppola, y esposa del también director Spike Jonze, la ópera prima de esta tan anunciada directora es un producto lleno de una sensibilidad muy fina para comprender el mundo existente en los adolescentes, y además muestra sus dotes innatos al trabajar como demasiados jóvenes cuando en su gran mayoría, (exceptuando a Kristen Dunst y Josh Hartnett) jamás había actuado. Posteriormente Sofía realizó la buenísima cinta de amor “Lost in translation” que para muchos logra superar a la primera, lo que sí se vislumbra es que esta directora de 34 años es garantía de calidad cinematográfica.
Las vírgenes suicidas se basa en la novela del mismo nombre, publicada tres años después de la filmación (Anagrama, 2003), la cual fue escrita por Jeffrey Eugenides nacido en Estados Unidos en 1960 y adaptada al cine por la propia Sofía.

Cabe destacar que el grupo fránces Air es que musicaliza este filme, música contemporánea actual con toques melancólicos, muy ad hoc al contexto de esta historia. Sin embargo, se podrán escuchar decenas de cancines de la época, que refieren a determinados existos, sobretodo cuando sostienen telefónicamente una canción las Lisbon con sus vecinos en base de puros fragmentos de canciones, llevando el auricular a la bocina del tocadiscos.
Una película altamente recomendable, que nos dice que el mayor acto de rebeldía puede ser el suicidio, en un lenguaje tierno y pausado.































